Archivo de la categoría: Homeschooling Católico

Planeación Paso 3: Define objetivos para cada uno de tus hijos y también pídeles que ellos definan los suyos propios

runners

«Yo en nada estimo mi vida, con tal que termine mi carrera y cumpla el ministerio que he recibido del Señor Jesús, de dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios» (Hch 20,24)

Esta cita ha sido de gran inspiración para mí. Me ha ayudado a entender que a los ojos de Dios, lo importante no es llegar primero, ¡sino llegar! Para alcanzar el cielo, no hay que ser el más santo, ni el más efectivo evangelizador, ni el más popular, ni el más exitoso… para alcanzar el cielo hay que ser santos haciendo la voluntad de Dios para nuestras vidas, sea la que sea.

Mi esposo y yo hemos tratado de aplicar esta visión a nuestro homeschooling. Les hemos dicho a nuestros hijos que lo más importante para nosotros no es que sean los niños más brillantes o los más exitosos, los que ganen más premios o que estén en mil deportes… lo más importante para nosotros es que, hagan lo que hagan, siempre den su mejor esfuerzo y que concluyan su carrera (refiriéndonos a un proyecto, una clase, un servicio, etc.)

Te comparto esto, porque nos ha ayudado mucho cuando hablamos de objetivos personales. No es lo mismo hablar de «querer ganar el primer lugar en la Feria de Ciencias«, que «dar lo mejor de mí en mi proyecto de Ciencias y estar lista para presentar mis resultados en la feria«. ¿Cuál es el riesgo de que nuestros hijos tengan metas enfocadas a la recompensa humana? o ¿que nosotros mismos esperemos eso de ello?… que cuando no se logren, ¡va a ser devastador para todos! Y es tan doloroso que ni siquiera puedes ver las cosas buenas que hubo en el camino. Hay que enfocarnos al esfuerzo, a la actitud, a lo aprendido, a los buenos hábitos, a las virtudes, etc. Esto lo hemos aprendido a través de los años.

¿Qué son los objetivos? 

Una vez definida la misión de la familia y la razón de hacer el homeschooling católico, es necesario establecer los pasos a seguir para lograr esa misión… esos son los objetivos. Ahora, los objetivos deben ser medibles y alcanzables. Si no son medibles, no vas a saber cuando los hayas logrado, y si no son alcanzables, los niños y tú se van a desanimar.

¿Cómo definir objetivos para mis hijos?

Primero que nada, tienes que recordar que nadie conoce mejor a tus hijos que tú, después de Dios, nadie los ama más que tú y nadie quiere lo mejor para ellos más que tú (y tu esposo por supuesto). Esto te da una ventaja tremenda sobre cualquier maestro, por bueno que sea. Ten confianza en tí misma de que puedes hacer esto, aún si es la primera vez.

Y ¿cómo empezar? Lo que nosotros hacemos es primero definir objetivos familiares anuales  (no pretendo decir que esta es la mejor manera de hacerlo, sólo te comparto nuestra experiencia). Mi esposo y yo hacemos una evaluación general de cómo sentimos que está nuestra familia y luego definimos objetivos en estas áreas que para nosotros son importantes (cada familia puede definir esto) :

  • Espirituales
  • Sociales ( aquí incluimos los familiares)
  • Intelectual (escolar y Artístico-Musical)
  • Físico

Por ejemplo, en el área espiritual, hace tres años, uno de los objetivos fue lograr el hábito de rezar el ángelus a medio día. Gracias a Dios, ¡el ángelus ya es parte de nuestra vida de oración!. El año pasado un objetivo fue el hábito de hacer la oración de ofrecimiento del día… y ahí la llevamos, todavía la voy a considerar para este año para reforzar. En el área social, un objetivo que no hemos logrado todavía, es entregar tarjetas de agradecimiento lo antes posible, después de recibir algún regalo (dentro de las dos siguientes semanas y no después de ¡dos meses!). Esto es algo que se acostumbra aquí y nos ha costado trabajo, pero lo seguiremos intentando. En el área social-familiar, un objetivo que necesita refuerzo es el que mis hijos sean acomedidos cuando no les toca hacer algo. Todo en la casa está repartido porque no tenemos ayuda doméstica, sin embargo, cuando hay algo extra que limpiar, ellos piensan que, «como no les toca», no lo hacen… obviamente no es lo que queremos y por eso tenemos como objetivo familiar que sean más acomedidos. En el área escolar, me interesa mucho que todos sepan trabajar en equipo, y eso será una prioridad este año. Y así, en otras áreas.

Ahora, para cada hijo, quisiera hablar de dos tipos de objetivos: los relacionados directamente con la escuela, las materias y demás (académicos) , y los relacionados con los hábitos, virtudes y vida de santidad (personales).

  • Los objetivos académicos no los tienes que inventar, ya están definidos por la Secretaría de Educación (como le decimos en México). Si conoces a alguna maestra, amiga o familiar tuya, acércate a ella o busca en internet. Hablaré más al respecto en el Paso 4.
  • Lo que sí tienes que definir tú son los objetivos «personales». Para cada uno de tus hijos, utiliza las siguientes preguntas como guía, para saber en qué necesitas trabajar, agregar otras que consideres necesarias  (tal vez quieras pedirle a tu esposo que conteste aparte y luego comparan e intercambian opiniones):
    1. ¿Es obediente?
    2. ¿Sabe pedir perdón?
    3. ¿Sabe perdonar?
    4. ¿Es disciplinado?
    5. ¿Es agradecido?
    6. ¿Pide las cosas de manera amable?
    7. ¿Respeta las cosas de los demás?
    8. ¿Tiene orden en su cuarto?
    9. ¿Es acomedido?
    10. ¿Es paciente?
    11. ¿Tiene buena actitud al trabajar?
    12. ¿Es nítido en su trabajo?
    13. ¿Normalmente termina a tiempo?
    14. ¿Terminan siempre lo que le pides?
    15. ¿Qué se les dificulta?
    16. ¿Qué hábitos quiero formar en él?
    17. ¿Qué virtudes necesita reforzar?
    18. ¿Necesita de mi guía y apoyo  más que los demás?
    19. ¿Se siente seguro trabajando de manera independiente?
    20. ¿Sabe trabajar en equipo?
    21. ¿Es flexible?

Después de que comentes con tu esposo lo que ves en cada uno de tus hijos, dediquen un tiempo para orar y pedirle a Dios que les dé sabiduría para saber a qué darle prioridad. Si vas empezando, escoge sólo un objetivo para cada una de las áreas de desarrollo principales: espiritual, intelectual, social y física. ¡Recuerda, tus objetivos deben ser medibles y alcanzables! Si ya tienes tiempo haciendo esto, evalúa los objetivos pasados y define los que quieres para este año.

Una vez que tú y tu esposo hayan identificado los objetivos que quieren alcanzar en sus hijos, busca actividades que te ayuden a alcanzarlos. Por ejemplo, si quieres que uno de tus hijos crezca en paciencia, ponte como objetivo darle una actividad en la que le enseñe algo a un hermanito menor; o si quieres que crezca en ser más independiente en su trabajo escolar, ponte como objetivo darle actividades que él pueda hacer sólo y anímalo a que lo haga sin que tú estés con él, etc.

Asegúrate de escribir todo esto en una hoja por niño. Al final está un archivo que puedes usar si gustas con las preguntas anteriores.

 ¿Cómo pedirles a nuestros hijos que definan sus propios objetivos?

Enseñarles cómo definir sus propios objetivos, es una de las mejores lecciones que les puedes dar a tus hijos. ¡De verdad! !Es una lección para toda la vida! Si quieres, usa el concepto de la «carrera» que mencioné al principio  y de lo importante que es llegar al final, es decir, de perseverar hasta lograr el objetivo.

Según su edad, prepara una reunión familiar en la que les hables de lo que son los objetivos y cuál es su propósito. Busca ejemplos que ellos puedan entender. Luego dales un papel y diles que escriban los objetivos que quisieran lograr en las áreas que ustedes hayan definido. Si tus hijos están muy pequeños hazlo muy sencillo, tal vez sólo un objetivo sobre algo que tú sabes le interesa y que requiera inversión de tiempo. Por ejemplo, tal vez tengas una hija de 4 años que quiere comprar un juguete favorito, puedes aprovechar para darle una alcancía y decirle que ahí van a ir poniendo el dinero que reciba hasta juntar lo necesario para ese juguete. Súper sencillo, pero le estás enseñando paciencia, perseverancia y logro de objetivos.

En esta reunión, aprovecha para hablarles de su misión familiar y del por qué están haciendo homeschooling católico. Adapta este material a su edad si es necesario. Es importante que ellos sepan que estamos planeando nuestro año, que vean que lo tomamos muy en serio y que es una prioridad para nosotros. Entre más informados estén, ¡más seguros de sí mismos estarán de ser educados en casa!

Para imprimir Paso 3 objetivos hijos

Todos estos objetivos te van a servir para planear tu calendario y las actividades que necesitas para lograrlos. Es importantísimo que al menos una vez al mes, lo revises con tu esposo para que hagan los ajustes necesarios y sobre todo, para que veas el progreso que están hacienco como familia. ¡Dios te bendiga en esta tarea tan importante! ¡Tu familia merece lo mejor de tí!¡Ánimo!

Mis recordatorios para esta área:recordatorios objetivos

planeación

¿Quieres saber más sobre cómo planear tu homeschooling católico?

¡Todo con la gracia de Dios, nada sin ella!

Xhonané

*La foto de los niños corriendo es de dominio público

Planeación Paso 2: Define o redefine, junto con tu esposo, el por qué hacer homeschooling casa

question

El primer consejo que la doctora Mary Kay Clark (autora del libro Homeschooling Católico) da para el éxito del homeschooling es entender quiénes somos y por qué queremos hacer homeschooling católico. Ella lo dijo en el contexto de las familias numerosas, pero la verdad es que se puede aplicar a cualquier familia, no importa el tamaño.

Entender quiénes somos como familia y por qué queremos hacer homeschooling católico, me ha sostenido en los momentos más difíciles y retadores que he tenido como mamá homeschooler. Si te contara cuántas veces me pregunté: ¿por qué estoy haciendo esto?, ¿qué necesidad tengo de batallar?¿por qué no mando ya los niños a la escuela?… y otras más. En la medida en que fuí entendiendo y asimilando este llamado, y sobre todo, lo fuí recordando  en la prueba (muuuuchas veces a través de mi esposo), me ha sido más fácil salir adelante.

Te voy a poner un ejemplo. Si yo te diera las piezas de un rompecabezas sin instrucciones y sin la foto de cómo queda, ¿podrías armarlo con facilidad?, ¡estoy segura de que te sería muy difícil! Pero si te doy la foto, aunque sea un rompecabezas de 1000 piezas, ¡eventualmente lo armarías! Así veo la importancia de definir quién es tu familia y por qué quieres hacer homeschooling. Es como esa foto que necesitas para armar el rompecabezas y ver que al final vas a tener algo hermoso y valiosísimo. Si no tienes una idea «bien definida y firme», vas a rendirte a medio camino, te vas a dejar llevar por los problemas y tus familia sufrirá las consecuencias.

Para avanzar en este punto, por  favor lee los siguientes enlaces  y anota en tu carpeta o libreta todo lo que te llame la atención relacionado al por qué hacer homeschooling católico:

  1. ¿Qué es el homeschooling católico?
  2. ¿Por qué hacer homeschooling católico?
  3. La vida sacramental

Después de esto, comparte lo que escribiste con tu esposo y juntos contesten las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es nuestra misión como familia?
  • ¿Por qué hacemos (o queremos hacer) homeschooling católico?

Tómate tu tiempo… oren, platiquen y escriban. Una vez que lo tengan listo, escríbelo en un papel (no importa el tamaño o la forma) y colócalo en un lugar en donde puedas verlo fácilmente el día que lo necesites. Puede ser en el clóset, en tu baño, junto a tu cama, en tu calendario, en tu carpeta de pendientes, en una puerta de la cocina, etc.

Miguel y yo escribimos nuestra misión familiar hace varios años, así como las razones por las que hacemos homeschooling. Te las comparto para que tengas una referencia, sin embargo, es importante que tú y tu esposo las hagan pensando en su situación y en su familia:

por qué HC

Eso que escriban, ¡es la foto de lo bello que quieres alcanzar! ¡Eso es lo que están construyendo! La Dra. Clark dice que es bueno que lo leas de vez en cuando, en los tiempos buenos, pero sobre todo, en los no tan buenos. Cuando tus hijos se peleen, cuando no te quieran obedecer, cuando no se puedan aprender las tablas, cuando tu casa sea un desorden, cuando pierdas la paciencia, cuando no sabes cómo enseñar a leer o enseñar química, cuando estés con un presupuesto apretado porque no trabajas fuera de casa… respira profundo, lee lo que has escrito y ponte en oración para pedirle a Dios y a nuestra Madre santísima que te ayuden a no perder la perspectiva y a perseverar; pídeles que te ayuden a ser la mamá que Él quiere que seas. Dios equipa a los enviados y les da la gracia cuando se lo piden… ¿crees en esto?

También apóyate en tu esposo. Yo te digo sinceramente: ¡no estaría todavía educando en casa, si no fuera por la gracia de Dios y por Miguel! Él es menos emocional que yo y me ha animado y ayudado a ver las cosas con más claridad cuando me he sentido abrumada, aún y cuando no siente el mismo llamado que yo al homeschooling.

Educar a los hijos en casa no es fácil, pero tampoco imposible. Un maratonista no se lanza a una carrera sin estar preparado. Nosotros tampoco nos podemos lanzar a un proyecto como este sin estar preparadas espiritualmente, físicamente, emocionalmente y con un objetivo muy claro.¡Ánimo!¡Dios te ama!

planeación

¿Quieres saber más sobre cómo planear tu homeschooling católico?

¡Todo con la gracia de Dios, nada sin ella!

Xhonané

* La imagen del clipart es de dominio público

Planeación Paso 1: Prepárate espiritualmente y evalúa tu estado físico y emocional

candle-lighting

No cabe duda que la preparación espiritual es lo más importante para las mamás que nos sentimos llamadas a hacer homeschooling católico. Sabemos que no podemos nada sin la gracia de Dios, pues es a través de ella que Él nos ilumina, nos ayuda a discernir, nos muestra su voluntad… Sin tener los ojos puestos en Dios y nuestra confianza en Él, esto no sería un homeschooling católico. Por eso, antes de cualquier otra cosa, lo primero que debemos hacer es prepararnos espiritualmente para ser canales del amor y la gracias de Dios para nuestra familia Y, como un atleta, ¡poder llegar al final de la carrera!

La Dra. Mary Kay Clark, mamá pionera del homeschooling católico en Estados Unidos, y autora del libro Homeschooling Católico, hace mucho hincapié en la importancia de la vida espiritual de la mamá, y ¡yo estoy totalmente de acuerdo con ella! ¡Mucho del éxito de nuestro homeschooling depende de nosotros! Esto yo no lo entendí al principio, pero con los años, me he dado cuenta de que cuando no estoy bien espiritualmente, quiero «tirar la toalla», ¡ya no puedo más! Así que, ¡empecemos nuestra planeación por nosotras mismas!

Para las familias que empiezan su ciclo escolar en Septiembre, más o menos (algunos empiezan en enero), te recomiendo que empieces tu planeación la segunda semana de agosto, para que no te sientas presionada. Tal vez ya tengas cosas programadas este año, si es así, ya no agreges nada a tu calendario que no sea importante. Hazte a la idea de que estás en un taller, un seminario o un retiro. Recuerda: necesitas dedicar tiempo de calidad a la vocación que Dios te ha dado, ¡tu familia!

Ahora, ¿cómo prepararse espiritualmente? Algunas recomendaciones de la Dra. Clark son las siguientes:

  • Empezar con confesión, ir lo antes posible. Si no acostumbras usar una guía para confesarte, ¡te lo recomiendo!Aprovecha para comprar varias para tu familia y cárgalas en tu bolsa para cuando se ofrezca.
  • Rezar una novena a la Sagrada Familia. Ésta novena está bellísima, me encantó, incluye reflexiones de San Josemaría Escrivá sobre la familia. Invita a tu esposo a rezar juntos, de hecho, invítalo a todo, esto es un trabajo de los dos.
  • Ir a misa diario (o lo más frecuente posible) durante estos días de planeación. Después de comulgar, cierra tus ojos y, después de dar gracias a Jesús, entrégale tu matrimonio, tu esposo y cada uno de tus hijos, cada uno por nombre.
  • Rezar un misterio del Rosario (por lo menos) cada día de planeación.¡Totus Tuus! ¡Todo tuyo!… estas palabras de San Juan Pablo II nos animan a entregarnos a nuestra Madre amorosa ¡pues ella nos muestra el camino a Jesús!

Ponernos en manos de Dios y de nuestra Madre María, es vital para ser la mamá que Dios quiere que seamos. Aprovecha este tiempo para dejar a un lado las distracciones y poner especial atención a lo que Dios te quiere decir. Minimiza las salidas, haz comidas sencillas estos días, evita ver la televisión o pasar muchas horas en el internet (sólo si tiene que ver con esto), evita hacer llamadas innecesarias, etc. durante estos días de planeación.

Una vez que hayas empezado con tu preparación espiritual, lo siguiente es que analices y evalúes tu estado físico y emocional. ¿Por qué es importante esto? Porque nos va a ayudar a «prevenir» que caigamos en desánimo o cansancio excesivo a medio camino y que, en consecuencia, afecte a nuestra familia. Te recomiendo mucho que dediques un buen tiempo a esto y que lo compartas con tu esposo. Sé transparente, déjate moldear, se humilde y pídele que te de su retroalimentación, ¡él es la persona que mejor te conoce!

¿Cómo me puedo preparar emocionalmente? Algunas preguntas a meditar son (ojalá puedas escribir esto en algún cuaderno):

  • ¿Cuál es mi estado emocional y espiritual actual?
  • ¿Me enojo seguido?¿Me siento alegre?
  • ¿Me dejo llevar por mis preocupaciones?
  • ¿Me siento abrumada por las demandas de la casa?
  • ¿Me hacen falta unas vacaciones?
  • ¿Cuáles son mis fortalezas?
  • ¿Cuáles son mis debilidades?
  • ¿Cuáles son mis actitudes a mejorar?
  • ¿Cuáles son los buenos hábitos en los que debo trabajar?
  • ¿Tengo la templanza para disciplinarme sin que nadie me lo diga?
  • ¿Soy capaz de controlarme a mí misma para no usar palabras irritantes con los niños?
  • ¿Soy capaz de controlarme con mi esposo en frente de los niños cuando me hace enojar?
  • ¿Disciplino a los niños cuando debo?
  • ¿Me siento satisfecha con la manera en que administro mi tiempo, la casa, el espacio que tenemos, la rutina de la familia, etc?
  • ¿Tengo la motivación para ser la mejor esposa y madre católica que puedo ser?
  • ¿Tengo algún pasatiempo que me ayude a relajarme?

¿Cómo me puedo preparar físicamente? Algunas preguntas a meditar son:

  • ¿Cuál es mi estado físico actual?
  • ¿Duermo lo suficiente?
  • ¿Desayuno bien, como bien y ceno bien? Me refiero a calidad
  • ¿Tomo suficiente agua?
  • ¿Hago ejercicio con la frecuencia necesaria?
  • ¿Procuro los chequeos médicos anuales?
  • ¿Procuro el cuidado de mis dientes? ¿Visito al dentista al menos una vez al año?
  • ¿Procuro el cuidado de mis ojos? ¿Visito al oftalmólogo al menos una vez al año?
  • ¿Estoy consciente de que mi cuerpo es templo del Espíritu Santo en el día a día?

Para imprimir estas preguntas

Agrega otras preguntas que consideres necesarias. Cuando hayas terminado, puedes imprimir este formato de plan de vida para revisarlo una vez al mes y ver tu progreso. Dentro de las cuatro áreas principales, escribe los propósitos que vas a hacer ese mes y compártelo con tu esposo para pedir su apoyo.

plan

Para imprimir el Plan de Vida

Para darle seguimientoPlanDeVida diario

Los hábitos que a mí me han servido muchísimo en mi caminar como mamá homeschooler y que te recomiendo son:

  • Citas semanales con mi esposo para hablar de nuestra vida personal, los niños, la escuela, la casa, pendientes, etc. Esto ha sido de ALTA prioridad para Miguel, gracias a él hemos podido perseverar la mayoría de las veces. Además de esto, también buscamos un tiempo de recreación y romance : )
  • Retiro anual matrimonial en donde buscamos mejorar nuestro matrimonio y nuestra familia. Hacemos una evaluación general y nos proponemos nuevas metas. A veces vamos a retiros ya organizados y seguimos sus dinámicas y, en otras ocasiones, hacemos nuestro propio retiro. Mínimo de un día completo, de preferencia un fin de semana.
  • Retiro anual de mujeres. De verdad, ¡nunca escatimes tiempo y dinero para ir a un retiro de mujeres! Para mí ha sido de mucha bendición, pues son retiros diseñados especialmente para ayudarnos a crecer como hijas de Dios, madres y esposas. Sería bueno que en un semestre tengas el retiro con tu esposo y el otro semestre el de mujeres. Aqui escribí una reflexión al respecto.
  • Confesión mensual. Hemos tratado de ir como familia a confesarnos una vez al mes, pero claro, si tú puedes ir más seguido, ¡mejor! Sería ideal que fueran con el mismo sacerdote para que los llegue a conocer y pueda ofrecerles guía espiritual.
  • Darme tiempo para un «hobbie» fuera de la casa. ¡Es es serio! Creo que tener un hobbie o pasatiempo, te ayuda a desestresarte y a regresar a casa con buen humor. No sé si te ha pasado, pero cuando no me doy tiempo para distraerme y convivir con otras personas, ¡a veces siento que quiero salir corriendo! A mí en lo personal, me encanta el «scrapbooking», ¡me encanta ver fotos de mi familia! Ya sea que te guste tejer, armar rompecabezas, leer, hacer manualidades, salir a caminar, reunirte con amigas, etc., he visto que es importante que sea fuera de casa.

Bueno, esto es todo por ahora. ¡Mucho ánimo! Hay mucha tarea por hacer, pero ¡vale la pena! Y como sabemos, lo que vale la pena, requiere esfuerzo. Sabemos que Dios nos ha inspirado a vivir este estilo de vida, ten la confianza de que te equipará para tal tarea. Estamos invirtiendo a lo más valioso que tenemos: ¡nuestra familia! ¡Dios te bendiga!

planeación

¿Quieres saber más sobre cómo planear tu homeschooling católico?

¡Todo con la gracia de Dios, nada sin ella!

Xhonané

*La foto de las velas es de dominio público