Traducción del Cap.1 del Libro “Catholic Homeschooling”: ¿Por qué hacer Homeschooling Católico?

2013-08-14 16.24.42

Celebrando a San Maximiliano Kolbe en familia

¡Un capítulo más listo del libro “Catholic Home Schooling“! ¡Adrianita y yo estamos felices de haber terminado este capítulo! Nos costó más de lo que pensé, pero gracias a Dios y a la paciencia de Adrianita, ¡aquí está!

Este capítulo es de los más largos, pero vale mucho la pena leerlo. La Dra. Clark explica cómo fue que muchos papás católicos decidieron optar por educar en casa en Estados Unidos, y va explicando todos los beneficios que da el homeschooling desde el punto de vista católico. Todos estos argumentos son tan válidos como hace 20 años.

¡Espero que te sea de mucha utilidad!

¡Todo por amor a Cristo y a su Iglesia!

Capítulo I:

¿Por qué hacer Homeschooling Católico?[1]

Traducción de Luisa Adrianita Sotelo

Edición de Xhonané Olivas

Las razones por las que las familias católicas escogen el homeschooling son tan variadas como las  familias mismas. Mientras cada familia puede dar diversas razones, podemos identificar algunas tendencias. Muchos padres con buena educación simplemente creen que pueden hacer un mejor trabajo educando a sus hijos de lo que podrían hacer las escuelas. Muchos padres son devotos de la protección de sus hijos y están dispuestos a dar el gran paso de asumir por completo la educación de los mismos. Muchos otros ven el homeschooling como una forma de fortalecer la vida familiar y mantener la familia unida en esta época en que la mitad de los matrimonios estadounidenses terminan en divorcio.

Otros padres no están satisfechos con las escuelas que están a su alcance, ya sean públicas, privadas o católicas. Algunas veces porque ven en las escuelas una agenda social anti-familiar la cual es impuesta a los niños por medio de los profesores y libros de texto, como la homosexualidad y “el matrimonio entre personas del mismo sexo”, y que están siendo discutidas en muchas escuelas como una alternativa. Vemos también padres que se han vuelto homeschoolers a causa de las pistolas y cuchillos, las peleas, los abusos físicos y ataques que son parte del escenario cotidiano en muchas de las escuelas hoy en día. A veces, la gota que derrama el vaso es cuando hay violencia a mayor escala, siendo esto una razón por la que los padres de familia se tornan hacia el homeschooling.

Algunos padres  están insatisfechos porque ven la escuela simplemente como un trámite más entre tanta burocracia. En lugar de asegurarse de que cada niño aprenda, algunas escuelas parecen estar más enfocadas  en mantener  los puntajes en los exámenes escolares. Esto puede poner bajo mucha presión tanto a maestros como alumnos.

Es triste el hecho de que muchas familias católicas que hacen homeschooling reconozcan que las escuelas católicas de su localidad poseen muchas deficiencias. El sistema escolar parroquial católico[2] en los Estados Unidos ha tenido una maravillosa reputación por muchos años. Católicos y no católicos reconocen que el sistema escolar parroquial puede mantener fuera a revoltosos y, con una base religiosa, los problemas de disciplina no son tan grandes, además de que el progreso educativo es mejor. No hay duda, esto fue y seguirá siendo una verdad. El trabajo de muchas escuelas parroquiales, especialmente en las zonas marginadas, se torna muy heroico. Éstas ofrecen a muchos niños un escape del sistema despiadadamente hostil de las escuelas públicas.

Sin embargo, aunque son mucho mejores que las escuelas públicas, las escuelas católicas no siempre son lo que deberían ser. Muchas escuelas católicas comenzaron a cambiar en la década de los 70’s con la edición del nuevo catecismo; la doctrina se relajó e incluso partes de ella ya ni siquiera fueron enseñadas. Por la década de 80’s, cuando la educación sexual fue introducida en las escuelas católicas, muchos padres de familia se negaron a aceptarla. Si bien los padres no estaban contentos con lo poco que estaba siendo enseñado en los nuevos catecismos, la peor pesadilla fue el programa de educación sexual. Esto provocó que los padres empezaran a quejarse y a retirarse de las escuelas; y así eventualmente, algunos empezaron sus propias escuelas pequeñas. La matrícula de las escuelas parroquiales comenzó a aumentar, cada vez menos padres enviaban a sus hijos a las escuelas públicas viéndose éstas obligadas a cerrar.

Por otro lado, el gran éxito de las escuelas católicas condujo a otro problema; ahora muchos no católicos asisten a dichas escuelas y muchas escuelas católicas tienen profesores no católicos y hasta directores no católicos, entonces los padres ven que es imposible saber qué se está enseñando con estos profesores.  Esto ha provocado que disminuya la identidad católica de algunas escuelas. En una escuela de la costa este, una maestra protestante estaba alentando a sus alumnos católicos a asistir a un culto protestante. Los padres de familia se quejaron, el pastor estaba de acuerdo en que se despidiera a la maestra, pero el obispo local insistió (probablemente por cuestiones legales laborales) que la maestra protestante permaneciera en la escuela. Esto refuerza el punto de que las escuelas tienen muchas políticas que complacer. De hecho, los derechos de los padres católicos y los estudiantes  pueden estar muy abajo en la lista de prioridades.

En la vida de la Iglesia de esta época, por supuesto que tenemos toda esta situación concerniente al abuso sexual de niños y los programas para niños que por ello resultaron en las escuelas. Estos programas de “ambiente seguro” (safe environment) no son precisamente lo que los padres desean que sus hijos aprendan a tan temprana edad. Ahora, los papás se están quejando de la solución que está adoctrinando miles de niños acerca del abuso sexual a niños, y advirtiendo a los niños del peligro de “las buenas y las malas caricias” (good touch bad touch [3]) de sus familiares y amigos. Esto está haciendo más daño que bien y no está solucionando el problema. El problema no es la educación de los niños, sino todo aquello que está dentro de la Iglesia que ha rechazado la doctrina tradicional. De acuerdo con las cifras de la Asociación Nacional para la Educación Católica (National Catholic Education Association), de 2000 a 2004, la matrícula de las escuelas católicas en los Estados Unidos, cayó de 2.6 millones a  2.4 millones. Nadie sabe si fue por los escándalos de los abusos o por los programas instituidos en reacción a esos escándalos.

Hace años, algunos padres tenían miedo de hacer homeschooling, por la responsabilidad que implica y por la propia habilidad para educar a sus hijos; también tenían miedo de no tener la capacidad o educación necesaria para enseñar. Sin embargo, cada vez hay más familias haciéndolo y muchas de ellas han formado grupos de apoyo católicos. Los padres ahora saben que existen ayudas para embarcarse en esta aventura. Además, los programas de homeschooling como los de Seton Home Study School[4] tienen consejeros disponibles para ayudar en cada materia y en cada grado.

Todos hemos escuchado distintas historias de las tristes situaciones con las que las familias tienen que lidiar en las escuelas; vemos niños siendo agredidos, abusados sexualmente, drogados; algunas veces por los compañeros, otras veces por los maestros. Education Week reportó que el ocho por ciento de los niños en las escuelas públicas han sufrido abuso sexual o acoso por parte de los profesores o empleados de la escuela. Hemos leído acerca de casos en los sanitarios de las escuelas donde niños han sido golpeados o asesinados, de incidentes en los salones de clases vacíos o en rincones no vigilados de las escuelas, de los peligros existentes en las calles camino a la escuela, las peleas e incidentes sexuales en los autobuses escolares.

Quiero hacer hincapié en que esto no es sólo peligroso para la salud y seguridad espiritual, física y emocional del niño, sino que pocos están adquiriendo realmente una educación. Según las estadísticas, los resultados de las evaluaciones son banales, mostrando la deficiencia en el progreso educativo, sin que nadie sugiera una alternativa.

Recientemente se publicó un libro llamado “La plantación del tío Sam” (Uncle Sam’s Plantation[5]), que trata del testimonio de una mujer afro-americana sobre los temarios del gobierno en las escuelas públicas y en los programas de modernización urbana. Ella cree que los pobres, especialmente en las comunidades de raza negra, son esclavos de la agenda gubernamental y de los programas de asistencia pública. Lo peor de todo es que, a los hijos de las familias de zonas marginadas, se les enseña a no preocuparse pues el gobierno provee para sus necesidades sin que ellos se preocupen de las consecuencias de ningún tipo de actividad en las que ellos se sientan a gusto y relajados. Abortos, robos, drogas – no hay ninguna diferencia. Todo esto bajo la premisa “Hazlo si te sientes bien en ese momento”.

Las escuelas católicas son influenciadas y afectadas por los programas de las  escuelas públicas. De hecho, prácticamente no hay editores de libros de texto católicos; ni de historia, ni de ortografía, ni de Inglés. Como consecuencia, el programa de las escuelas públicas influye también en las escuelas católicas.

En vez de preguntarnos por qué los padres han escogido hacer homeschooling, quizá deberíamos preguntarnos si algunos padres de familia escogerían las escuelas públicas si supieran que tienen esta opción. ¿Realmente los padres han escogido libremente el enviar a sus hijos a la escuela pública o estuvieron presionados por la ley y los altos costos de una escuela privada?

La mayoría de los padres que quieren encontrar otra solución y que han tomado la decisión de hacer homeschooling, lo han hecho porque se han encontrado familias homeschoolers con buenos hijos que no consumen drogas, son limpios y tienden a ser inocentes, visten sencilla y modestamente, no hablan agresivamente o con groserías. No están aceptando la tendencia actual que promueve la actividad sexual y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Los niños homeschoolers tienden a ser obedientes y pueden hablar con conocimiento de causa. Algunas veces estos mismos estudiantes llegan a hablar de las enseñanzas de la Iglesia que muchos padres de familia no han escuchado, ni siquiera en sermones sacerdotales.

Educación sexual

Más y más padres están optando por el homeschooling a causa de la educación sexual explícita, la cual no es realmente educación sexual, pero sí una promoción de la agenda homosexual, que fomenta las uniones civiles en lugar del matrimonio, como un completo reconocimiento de su estilo de vida inmoral, amparándose en la ley. Uno debe asumir que conforme los matrimonios homosexuales sean declarados legales, como sucedió ya en algunos estados, el currículo de la educación sexual en algunas escuelas, tendrá que ser modificado para incluir las prácticas homosexuales. Uno se pregunta cuánta gente que ahora apoya “la igualdad en los derechos matrimoniales” no apoyarán tanto, cuando leyes similares promuevan que las prácticas homosexuales deben ser enseñadas en los salones de clase.

La promoción de la homosexualidad en las escuelas es parte del ataque a las creencias tradicionales acerca de la sexualidad del Judeo-Cristianismo. Otra parte de este ataque son las campañas del uso del condón; campañas que han invadido prácticamente a todas las escuelas del país vendiendo así estas ideas. Tristemente; aún en las escuelas católicas, los padres han descubierto que los profesores están instruyendo a los estudiantes en cómo utilizar los condones, pues asumen que los estudiantes se están haciendo sexualmente activos. He escuchado de algunas madres que han sacado a sus hijos de preparatorias católicas después de enterarse que el organismo para la planificación familiar ha sido invitado a dar pláticas a los estudiantes.

Algunas madres católicas aprenden acerca de los programas de educación sexual cuando se involucran en centros especializados para embarazadas en crisis, ayudando a jovencitas que han quedado embarazadas, además de su contribución activa en Movimientos pro-vida.

Las madres han aprendido que las escuelas públicas, no solo tienen “clínicas de salud” que proveen a los estudiantes de condones y abortivos, sino que también dan a las jóvenes un día a la semana en el cual pueden obtener la autorización de la enfermera escolar para visitar la clínica de salud abortiva de la comunidad y poder ser remitida al servicio por si “lo necesitan” – todo esto sin el conocimiento ni consentimiento de sus padres.

La crisis del SIDA ha traído a muchas escuelas un nuevo currículo demoniaco que incluye la homosexualidad; bajo pretexto de enseñar la no-violencia, derechos civiles y la no discriminación hacia los grupos étnicos, se enseña a los hijos, desde muy jóvenes, que la homosexualidad es una práctica moralmente aceptable y que no debe ser discriminada ni se puede hablar con “odio” en contra de ésta.

Una madre escribió esto hace varios años, aunque esto ahora ya no es nuevo:

Recientemente, el sistema de la escuela pública en Nueva Jersey, Nueva York y Connecticut, anunció que introducirán tres nuevos libros en primer grado: “El compañero de habitación de papá”[6] (Daddy’s roomat)[7], “Heather tiene dos mamás” (Heather Has Two Mommies) y “Gloria va al desfile de los homosexuales”[8] (Gloria Goes to Gay Pride). Todos estos libros tratan el tema de la homosexualidad y un estilo de vida “alternativo”. En nuestra opinión, esto es inmoral y blasfemo. No podíamos creer que estábamos siendo testigos de esto. Han quitado la oración de las escuelas, para poder implementar este tipo de literatura, afectando la mente de nuestros impresionables niños”.

¡En PRIMER AÑO! Mientras más conocen las madres acerca de los programas de educación sexual y la promoción de la agenda homosexual, más a gusto están al educar a sus niños en casa.

Muchas de las supuestas clases de salud también enseñan que los hijos son una carga. Les piden  que lleven consigo un bulto de harina o huevos de más de 2 kilogramos a dondequiera que vayan; son forzados a tratar objetos como bebés recién nacidos; por ejemplo, no pueden ir al sanitario a menos que un amigo esté de acuerdo en “cuidar al bebé”. Hasta hay algunas escuelas que tienen muñecos especialmente hechos para llorar incontrolablemente y exhibir otros patrones difíciles de conducta. Otras escuelas hacen que los niños usen algo pesado en su pecho y abdomen para simular lo incómodo del embarazo. Los estudiantes están siendo adoctrinados con todas las cosas negativas del embarazo y crianza de los hijos. Mientras esto pretende prevenir embarazos adolescentes, refuerza el mensaje que los hijos son un problema que debe evitarse mas no un regalo que debe apreciarse.

Formación del carácter

En mi experiencia he visto que algunos padres han comenzado con el homeschooling debido al gran alcance de las ideas falsas e inmorales propagadas en los libros, por los maestros, en las discusiones dentro del salón de clases y la presión de los propios compañeros en las escuelas. Muchos padres se han dado cuenta de estas ideas inmorales a través de los libros que han sido asignados a sus hijos para hacer reportes de lectura; las historias en estos libros, seguido presentan personas jóvenes envueltas en actividades sexuales tempranas, con ningún tipo de comentario respecto a que es una conducta inmoral. Los libros enseñan a los niños que la fornicación es una conducta normal, tener sexo en las citas es rutinario y que “tomar la píldora” es tan común como usar jeans ajustados.

Una joven de octavo grado debía hacer un reporte de lectura de un libro que trataba de una mujer que consultaba a una bruja vudú y cuyo esposo había cometido adulterio con la bruja. Cuando la madre se quejó del libro, la maestra argumentó que a los estudiantes les gusta leer ese tipo de libros; después fue con el director, él le comentó que ese punto de vista era “solo su opinión” y que no pensaba que él pudiera hacer algo al respecto, aún si ella redactaba una queja formal.

Padres de familia han pedido que se les permita a sus hijos leer otros tipos de libros para sus reportes, pero la mayoría de los profesores son muy insistentes en que los niños lean esta clase de libros que no son aptos para menores de 18 años.

Una madre sacó a su hija de una preparatoria católica en su penúltimo año, dijo que su hija discutía todos los días con los compañeros de clase y con el profesor; pues mantenía su postura por sus valores, principalmente a favor de la vida; así como otras doctrinas tradicionales Católicas. Ella sintió que  su hija estaba tan fastidiada todo el tiempo, que no podía concentrarse en sus estudios.

Un padre inscribió a su hija en el homeschool, después de haber visitado el salón de clases de la preparatoria católica a la que asistía, cuando los estudiantes tenían un debate sobre los Presidentes –Bush y Clinton. Cuando el aborto fue mencionado, el profesor dijo que esa era un tema que no podía ser parte del debate. Más tarde, el profesor del debate permitió a los estudiantes pro-Clinton cantar el estribillo “pro-choice” (canto a favor de la libertad de elección) una y otra vez mientras los estudiantes pro-Bush estaban hablando.

Lo académico.

Algunos padres han escogido la educación en  el hogar por la falta de calidad académica. Los padres están cansados de recibir boletas de calificaciones con buenas notas; más aún, que se les clasifique como talentosos para después descubrir lo poco que han aprendido sus hijos. Una madre escribió:

El tiempo asignado para la instrucción sistemática de las materias básicas parece estar desperdiciado en discutir las estrategias para lograr las metas del New Age, o en la “toma de decisiones” personales basadas en las votaciones por el compañero de grupo. La “La creatividad”, es la actual diosa de la educación, creada para cubrir las patentes deficiencias de treinta años de una mala administración. Hablando en un primer plano, la única área en la que la disciplina personal y el esfuerzo son requeridos como para  alcanzar el más alto estándar de excelencia es en el campo deportivo”.

La principal queja de los padres en cuanto a lo académico es que los niños no están aprendiendo a leer; en lugar de enseñar el sonido de las letras, un método probado y eficiente para enseñar a leer, la mayoría de las escuelas están enseñando con el método que consiste en “método ver y decir” (look-say method)[9]; o con la corriente actual, el “método del lenguaje completo”[10] (whole language method). En mi experiencia, no importa cual método esté actualmente de moda o cómo lo llamen, si no se utilizan los sonidos de las letras, los niños no aprenderán a decodificar los sonidos para leer palabras. Mientras que otros métodos pueden funcionar por algunos años, para el quinto y sexto grado, el método se desmoronará. Por supuesto que si un niño no lee, rápidamente las calificaciones de todas las materias se vendrán abajo.

En la actualidad [cuando se escribió este libro en 1993], Estados Unidos[11] ocupa el 49° lugar de los países en el mundo en logro educativo y el 39° en literatura. Uno de cada 4 estudiantes no alcanzarán la preparatoria, uno de cada cuatro que curse la preparatoria nunca se graduará. El Departamento de Educación de Estados Unidos[12], basado en un estudio nacional de alfabetización, estimó en 1993 que entre 40 y 44 millones de adultos en Estados Unidos son analfabetos.

Más allá de los fracasos de la educación en los sistemas educativos, el homeschooling ha identificado muy bien los altamente exitosos perfiles de los alumnos que han estudiado por medio de la enseñanza en casa. Los padres no vacilan tanto en intentarlo al ver el éxito de los niños homeschoolers en los concursos nacionales de ortografía, geografía y de ensayos. Aunque los estudiantes homeschoolers representan quizá solo el 2% de la población en edad escolar, son muy a menudo el 10% o más de los finalistas del concurso nacional de ortografía. En 2004, los conformaban el 13.2% de los concursantes. Paige Kimble, directora del concurso nacional “Spelling Bee”[13], dijo: “Pienso que hay cierto sentido de sorpresa y, francamente creo que hay también cierto sentido de respeto y envidia.”

Cuando los padres ven a los homeschoolers ganando los concursos de ortografía o los de geografía, se vuelve claro que el homeschooling es una opción viable para la excelencia académica. Michael Smith de la Asociación de Defensa Legal del Homeschooling (“Home School Legal Defense Association[14]), dice que este alto perfil de éxito hace al homeschooling “creíble para muchas personas que estaban pensando antes que esto es realizado solo por un grupo de personas raras que desean regresar en el tiempo y aislar a sus niños”.

Los padres están formando líderes en todos los campos, aún en el Congreso, hay quienes están haciendo homeschooling con sus hijos. Consecuentemente, ya no se ve tan raro o como algo extraño e inusual. Desde que el homeschooling es más aceptado y obviamente desde que más padres de familia están teniendo éxito, otros padres ya no son tan renuentes como alguna vez lo fueron al considerar hacer homeschooling con sus niños.

Ya desde la administración de Reagan, los líderes nacionales han reconocido el fracaso del sistema escolar estadounidense para enseñar aún las habilidades básicas. Programas federales de derechos, como “Ningún niño rezagado”[15] (“No child left behind”) son un intento del gobierno federal para combatir este fracaso; mientras los ciudadanos pueden esperar que éste dé un giro en las escuelas, el cambio, en todo caso, sólo se dará lentamente. Las familias homeschoolers desean escuelas establecidas que sean buenas escuelas, pero reconocen que los padres tienen solo una, e irrepetible, oportunidad de educar a cada uno de sus hijos.

Se están quejando aún aquellos padres de familia quienes tienen hijos destacados en escuelas establecidas y están un tanto felices con la que han elegido. Una creciente minoría de estudiantes muestran una conducta fuera de control y maestros estresados están desperdiciando por lo general grandes cantidades de tiempo en el “control de grupo”. La política actual de poner niños discapacitados en salones de clase regulares, lo cual en teoría es loable, ha dado lugar a más estrés en los maestros y en los demás estudiantes. La necesidad de controlar el grupo ha resultado en más niños pequeños siendo medicados, y cada vez a más corta edad, para ayudarles a mantenerse sentado; así, en medio del caos del salón de clases, los niños inteligentes y cooperativos son a menudo ignorados. Frecuentemente los buenos estudiantes son asignados para que tutoren a los compañeros que nos son tan exitosos. Padres que se han esforzado por formar hijos moralmente rectos y académicamente preparados sienten que están siendo defraudados al no estar recibiendo la educación que ellos merecen.

Llora por tus hijos…

Al pronunciar Jesús estas palabras a las madres, no se estaba refiriendo a aquellos niños quienes pierden sus vidas físicas, sino a aquellos quienes pierden sus vidas espirituales, sus almas.

Jesús dijo a sus apóstoles, “En verdad os digo; amigos míos, no tengáis miedo de aquellos quienes matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Temed más bien a aquellos quienes pueden destruir ambos, cuerpo y alma; conduciéndolos así al infierno” (Sn Lc 12, 4-5).

Como directora de Seton Home Study School[16], cada día recibo muchas llamadas telefónicas de padres de familia en las que me cuentan que el abuso físico que sufren sus hijos resulta preocupante. Pero las llamadas más angustiantes son aquellas en las que los padres me comentan: “Envié a 5 de mis hijos a la escuela pública y han perdido su fe. Ahora solo tengo a la más pequeña en casa y quiero hacer homeschooling para tratar de salvarla”.

Las almas de los bebés no pueden ser destruidas por los abortistas, pero las almas de los niños sí pueden ser destruidas en la escuela.

Escuchando día tras día las terroríficas historias de las escuelas públicas que me cuentan los padres, es duro llegar a la conclusión que éstas son el enemigo de la nación y de cada uno de los niños estadounidenses. Con programas que promueven las drogas, el analfabetismo con sus erróneos programas no fonéticos de lectura, la presentación neutral de la contracepción y el aborto, la neutral “alternativa” de una forma de vida y matrimonio homosexual, la presentación de la depresión y conceptos inapropiados que pueden guiar a desórdenes psicológicos y aún al suicidio; podemos decir que las escuelas son los campos de entrenamiento de los enemigos de Jesucristo y de su Iglesia.

La carta de los derechos de la familia[17], emitida por el Papa Juan Pablo II en 1982, declara que los padres no deben enviar a sus hijos a ninguna escuela que vaya en contra de sus convicciones morales y religiosas.

Entonces ¿Qué haces cuando todas las escuelas disponibles van contra tus principios de moral católica y religiosos?

Esto es una guerra espiritual. Así que después de haber estado en el campo de entrenamiento del enemigo; se pueden dar todos los discursos que quieras, pero los niños no escucharán; se pueden escribir tantos libros como desees, pero los católicos no los leerán. Se pueden llevar a la corte todos los casos que desees, pero los jueces y jurados habrán sido entrenados en el campo de batalla del enemigo, y no entenderán los casos.

¡Nuestros enemigos espirituales están siendo entrenados en las escuelas! El futuro está en los niños y nuestros enemigos bien lo saben ¡Los niños están siendo entrenados en campo enemigo!

Mientras tus hijos y tus nietos, tus sobrinos o los hijos de tus vecinos estén siendo entrenados en campo enemigo, nuestros enemigos espirituales ya no se preocuparán por los libros o discursos de uno, pues tienen a los niños. Tienen el futuro en su campo.

A menos que regresemos a nuestros hijos a casa con la familia, y les enseñemos las verdades de la Fe Católica; los líderes del mañana no oirán, no escucharán, no entenderán la Verdad; estarán inmersos en un humanismo laico, cerrados a la Verdad.

Tal vez es porque nuestra cultura laica americana ha ido tan lejos que solo hay una esperanza pequeña de cambio. Los laicos humanistas sentados como jueces y juristas, educadores y superintendentes de la educación, abogados y legisladores, autores de libros de texto y profesores; no extrañan el no tener oportunidad de imponer sus valores sobre los nuestros, mientras juzguen nuestros estándares morales como “in-constitucionales”. Sus mentes son imparciales mientras nuestros valores son “intolerantes”. Aunque envían a Martha Stewart a la cárcel por mentir sobre sus acciones comerciales, la misma semana legalizan el “matrimonio homosexual” en Massachusetts.

Pero hay esperanza en la siguiente generación de adultos que fueron educados en casa. Podemos poner una gran esperanza en una generación entrenada y vivida en la vida católica; uno que es mejor educado que aquellos que fueron educados en las escuelas; no influenciados por compañeros o estilos de vida perversos, pero una generación que actúa por las Verdades de Dios.

Los homeschoolers son pensantes independientes, no están presionados para estar de acuerdo con el grupo (pues no hay grupo de clase) o con una autoridad que no sea otra que la de Dios y sus representantes, sus padres, quienes les enseñan la Fe Católica y viven en la fe católica.

Los niños católicos que son educados en casa con un programa familiar completamente catequístico, pueden ser y deben ser líderes efectivos en la restauración de la nación y de la Iglesia Católica. Aún no es demasiado tarde. Nunca es demasiado tarde.

Formando “católicos desde la cuna”

Lo que los padres descubren rápidamente una vez que comienzan a enseñar ellos mismos a sus hijos, es que el homeschooling es una forma de vida muy especial. A la mayoría de nosotros nos gusta tanto este estilo de vida, que si la mejor escuela católica se encontrara al lado de nuestra casa, no mandaríamos a nuestros hijos allí.

En décadas recientes, algunas familias fundaron y apoyaron excelentes escuelas privadas católicas. Algunas fracasaron, pero aun cuando éstas prosperaron, los padres aprendieron que operar una escuela no es beneficioso para la vida familiar porque carecen de apoyo parroquial; muchas veces las colegiaturas son muy altas, empobreciendo, literalmente, a algunas familias. A menudo estas escuelas están realmente lejos de casa y el periodo Septiembre-Junio, se vuelve una pesadilla interminable subiendo y bajando niños del auto. Los padres con varios hijos tienen que dejar a los más pequeños con niñeras para poder hacer “voluntariado” en la cooperativa, desayunador o papelería escolar.  Las familias homeschoolers gozan de una paz y serenidad desconocidas para las familias que llevan a sus hijos a una escuela privada, quienes viven bajo mucho estrés.

Desde un punto de vista somero, homeschooling significa que uno mismo enseña a sus hijos todas las materias escolares en la casa. Para los padres de familia católicos, homeschooling significa enseñar sobre Dios y su Palabra, enseñar sobre cómo vivir una vida Católica a través del ejemplo al igual que con libros, y enseñar las materias académicas bajo la perspectiva de las verdades de Jesucristo.

El principal propósito del homeschooling católico es formar santos. La razón de tomar la responsabilidad de hacer homeschooling católico es formar católicos desde la cuna, católicos de nacimiento. Un católico desde la cuna es una persona que ha nacido dentro de una familia Católica y le es enseñada la cultura, las tradiciones y la fe de la Iglesia Católica por medio de las palabras, acciones, cantos, los sacramentos y los sacramentales. Esta enseñanza es dada principalmente por los padres, pero también por otros miembros de la familia. Muchos padres homeschoolers han sido convertidos o vueltos a convertir a la Fe Católica. Aunque estos padres no hayan crecido en un ambiente realmente católico, aun así, ellos pueden proveer este ambiente a sus hijos.

En la actual confusa sociedad pagana, necesitamos formar una generación de buenos católicos de nacimiento. Estos niños serán una minoría entre los que han aceptado las enseñanzas anticristianas de nuestra sociedad. Nuestros niños necesitarán el empuje y las gracias que provienen del tiempo que se dedica a vivir con verdadera Fe. Crecer como católico, en una atmósfera de amor, así como de sacrificio y reparación, es necesario para defender legalmente la Fe y para proclamarla valientemente en un mundo que tiene en último lugar el vivir como verdadero cristiano.

Formar a los hijos como católicos en un hogar católico fuerte y estable, lleno de la cultura católica y tradiciones, debe llevar a la formación de católicos que comprenden tanto la fe como la vida católica. Históricamente, muchos nacen y se crían como católicos sin que esto signifique que tendrán un alto puntaje en un examen de teología, mas ellos saben en su corazón, en su alma, desde lo más profundo de su ser lo que significa ser Católico; tienen un sensus fidei, un sentido de la fe. Su devoción por la Misa diaria, su amor por nuestra Santa Madre y el Rosario; sus oraciones indican un estilo de vida auténticamente católico, un amor y entendimiento profundos por Jesús y su Iglesia.

Hoy en día, la mejor defensa contra la herejía y otras desviaciones de las verdades de la Fe, son los seglares, la gente ordinaria viviendo de una forma auténticamente Católica durante todo el año litúrgico.

No es de sorprender que los sacramentales y la vida sacramental hayan sido sistemáticamente atacados. Las devociones comunes de los católicos como el rosario, el escapulario, las estaciones del Vía Crucis, la corona de adviento, dan la estructura y cuerpo a la Fe; el simbolismo de estas devociones ayuda al fiel a comprender el profundo misterio de la vida que representan.

En nuestra actual sociedad pagana donde las escuelas católicas están usando libros de texto laicos desde 1960, donde los padres y madres católicos han delegado a las escuelas católicas la transmisión de la Fe y la Cultura, millones han perdido muchos de los tesoros católicos. La vida sacramental en el hogar mantuvo por cientos de años a los irlandeses en las persecuciones, mantuvo firmes también a los japoneses católicos quienes duraron cientos de años sin sacerdotes. Pero la vida sacramental y los sacramentales son ahora desconocidos por toda una generación de católicos.

No sería una exageración decir, como lo dijo el Dr. William Marra[18]: “actualmente una generación de niños ha sido despojada de su herencia católica, los tesoros no solo del conocimiento de las gracias y ayuda sobrenatural de la iglesia, sino de la herencia cultural de los católicos”.

Ciertamente los seglares han reaccionado, la Sociedad Tradicionalista Una Voce[19] pidiendo un ordinariato tradicional; la Red de Televisión de EWTN[20] (Eternal Word Television Network) de Madre y Católicos unidos por la Fe (Catholics United for the Faith[21]); las escuelas dirigidas por padres de familia que comenzaron en los años sesentas se han organizado con una Asociación; Christendom College[22]; Magdalen College[23]; Thomas Aquinas College[24]; Ave Maria University[25]; Southern Catholic College[26] entre otras innumerables organizaciones que fueron iniciadas por seglares para restaurar la Iglesia Católica, defender la fe y proteger a las familias y a quienes están por nacer.

El homeschooling católico es una parte natural y lógica en la restauración en curso de la Iglesia; es un apostolado a la vanguardia en la batalla espiritual para preservar la fe católica así como la cultura y tradiciones católicas. A menos que los cambios ocurran dentro de la unidad básica de la sociedad; o sea, de la familia, los cambios no sucederán en la iglesia y en la nación.

Los continuos ataques a la familia han sido devastadores para nuestra Iglesia y la sociedad. Como siempre, han sido los hijos quienes han sufrido más a causa de esta ruptura en la estructura familiar. La devastación de las familias ha destrozado los corazones y las vidas de muchos niños.  Y precisamente, porque la familia ha sido atacada, y casi muchos miembros de la Iglesia Católica y de nuestra sociedad americana han perdido los valores cristianos.  Cuando la homosexualidad y el “matrimonio” entre personas del mismo sexo, un ataque directo contra la familia y los niños, es aceptada como una alternativa de vida en los Estados Unidos, ya no se puede pretender vivir en una nación cristiana.

La necesidad del homeschooling

En mi opinión, la única alternativa para las familias católicas es traerse a los hijos a casa, mantenerlos cerca y educarlos y enseñarles en el interior del santuario de la iglesia doméstica, nuestros hogares católicos. Muchos de nosotros, padres de familia homeschoolers, hemos escogido mantener a nuestros hijos fuera de las influencias de la sociedad pagana desde que nacen. Al mismo tiempo, queremos mantener a nuestros hijos conscientes de los problemas de la sociedad y prepararlos para la lucha diaria que tendrán que afrontar.

Algunos padres católicos bienintencionados creen que sus hijos deberían promover las buenas ideas católicas en las escuelas públicas; algunos partidarios pro-vida creen que otros niños necesitan escuchar el mensaje del respeto a la vida que sus hijos llevan a la escuela. Aunque uno pueda simpatizar y aplaudir los esfuerzos que estos niños hacen en sus escuelas, quienes educamos en casa estamos totalmente en desacuerdo con la premisa de que los niños deben estar tratando de evangelizar en las escuelas.

No hay nada bíblico o remotamente católico en la idea de que los niños deban permanecer seis horas al día, cinco días a la semana en un ambiente que continuamente violenta sus creencias. Todos los textos laicos están impregnados de valores anticristianos, de ideas New Age o puntos de vista feministas; pero lo peor de todo es que están llenos de una mentalidad donde todo es relativo, que la verdad no es absoluta, que Dios es irrelevante y que toda idea es tan buena como cualquier otra.

Los padres homeschoolers están indignados por los horrores que se comenten con los niños en nombre de la educación. ¡Los niños aprenden lenguaje obsceno e ideas despreciables en sus libros de texto! En las escuelas, los niños adquieren todo tipo de información sexual y consecuentemente aceptan actividades perversas como conducta aceptable. Las niñas pequeñas son alentadas por sus propios compañeros a tener novios; lo cual, combinado con la educación sexual proporcionada en las escuelas, ha sido devastador emocionalmente para algunos niños.

En este tipo de ambiente, aún los hijos de católicos comprometidos se impregnarán de actitudes y valores laicos. ¡Es imposible que no suceda! Ciertamente están aprendiendo terminología e información inapropiada, no solo para su edad, sino para cualquier buen cristiano.

Los niños católicos; aun los que provienen de las mejores familias, son seres humanos que pueden ser influenciados por el constante bombardeo de ideas inmorales y anticatólicas que son promulgadas durante horas y horas cada día por los maestros, por otros alumnos y en los libros de texto. Esto es reforzado aún más gráficamente por las películas y la televisión, por videos y juegos de video, por los juegos de computadora y por el internet, por la música juvenil e ídolos deportivos, que defienden el estilo de vida inmoral.

¿Por qué no enviar a nuestros hijos a una escuela dirigida por padres de familia?

El tiempo, el dinero y la energía gastados en el funcionamiento de una escuela operada por padres de familia son enormes. Ayudé a establecer una en Columbus, Ohio y fui la directora durante los años 70’s.

Una escuela operada por padres de familia necesita ser dirigida por alguien cuyos hijos ya sean grandes o alguien que pretenda hacer su carrera profesional encargándose de la escuela. Las madres que tienen hijos son las primeras en querer una escuela así, pero no podrían dedicar el tiempo necesario a sus hijos y a sus familias si se encargaran del funcionamiento de una escuela.

La constante preocupación por la obtención de recursos financieros suficientes para pagar la renta y los salarios pueden ser emocional y físicamente agotador;  a esto le agregamos que conseguir libros de texto católicos es realmente un problema. Muchas escuelas operadas por padres de familia, incluso algunas privadas operadas por órdenes religiosas no tienen libros de texto católicos. Seton Home Study School ahora produce libros de texto católicos que están siendo comprados por muchas de estas escuelas.

Algunas de las escuelas dirigidas por padres de familia son exitosas, pero muchas otras no lo son, la mayoría tienen una vida corta; muchas otras no sobreviven el primer año debido a las presiones financieras, problemas de liderazgo, diferencias de personalidad de los miembros, niños con problemas de aprendizaje y padres cuyas ideas difieren en varios aspectos a los de la escuela.

Podríamos suponer que se puede encontrar una escuela católica dirigida por católicos comprometidos, que respete y haga cumplir la disciplina cristiana, que utilice libros católicos y quizá los profesores lleven a los niños a Misa una vez por semana y fomenten la confesión frecuente y, como un extra, la colegiatura sea razonable; sin embargo, el hecho es que CUALQUIER aleja a los niños de sus padres y de su hogar sin importar qué tan buena sea, puede quitar la estabilidad y la fuerza familiares; el tiempo utilizado en la escuela es tiempo no utilizado en formar lazos familiares perdurables. Ni el mejor de los maestros estará con los hijos en un futuro, pero los padres y hermanos sí estarán.

Otros beneficios de homeschooling para las familias católicas.

Hay muchos, muchos beneficios para la familia católica al hacer homeschooling. Hay beneficios para todos y cada uno de los miembros de la familia, la Iglesia y la nación.

Para el estudiante

Los beneficios para el estudiante son obvios. El desarrollo espiritual y moral que los padres pueden moldear de acuerdo a los valores católicos es el beneficio más importante y de larga duración.

En el ambiente hogareño, no hay desafíos a la influencia de los padres por parte de compañeros, libros de texto, monjas modernistas o profesores con ideología laica. Los niños homeschoolers tienden a ser inocentes y maduros a un paso natural sin ser lanzados dentro de un salón de clases lleno de un ambiente sensual y de conversaciones y discusiones en un patio escolar que van más allá de sus intereses naturales y su madurez.

Dentro de una familia estable, el desarrollo personal del niño es natural, pues no está afectado por adversidades. La personalidad de un homeschooler es moldeada por la familia, unidad básica y natural de la sociedad; y no por la interacción que se da durante horas con otros estudiantes con el mismo nivel de inmadurez. Debido a la desintegración de muchas familias, los niños que viven con su padre y su madre en la misma casa se vuelven minoría en el aula; entonces los hijos de familias que realmente viven cristianamente con un espíritu de sacrificio, en lugar de una incansable búsqueda materialista, se perciben a ellos mismos como los raros del salón.

Otra área beneficiada en el homeschool es que se mantienen a los hijos alejados del materialismo desenfrenado con que se bombardea a los niños desde muy temprana edad, especialmente por la constante publicidad. La presión de tener lo mejor y lo último que ha salido al mercado de todo producto, desde ropa hasta teléfonos celulares, comienza antes de que los niños cumplan 10 años de edad. Esta presión hace que entre ellos se valoren más por sus pertenencias que por su carácter, el valor personal es más dado por lo que se tiene que por lo que se es, lo cual, no los prepara para los sacrificios necesarios a los que más tarde se enfrentarán en la vida.

Definitivamente, el desarrollo académico de los estudiantes homeschoolers es superior. En Estados Unidos ha llegado a ser casi una evidente proposición el que la escuela no sea un lugar de aprendizaje. Cuando el Departamento de Educación de los Estados Unidos[27] investigó sobre la situación académica de las escuelas en 1983, escribieron el folleto “Una nación en riesgo” (Nation at Risk [28]). Señalaron que sus escuelas estaban en tal situación desastrosa que la nación estaba en riesgo de perder su libertad. Los autores, burócratas de la educación que confían en el sistema después de todo, llegaron a decir que si una potencia extranjera hubiera hecho con este país lo que ha hecho el sistema educativo, ¡los estadounidenses lo considerarían un acto de guerra!

Socialización

Otro beneficio para los estudiantes homeschoolers es el desarrollo social. En repetidas ocasiones, documentos papales hacen énfasis en el valor e importancia de educar y enseñar a los hijos en el hogar, para los padres y también para otros miembros de la familia. Un Papa señaló que cada miembro de la familia representa un microcosmos de los diferentes grupos de la sociedad. De este modo, los niños aprenden de las necesidades e intereses de los adultos. En una familia católica, muy probablemente aprenderán lo indefensos que son los bebés y la necesidad de protegerlos, aprenden a perdonar a aquellos que no respetan sus cosas al tener que tratar pacientemente con hermanos pequeños. Aprenden a ser serviciales al ayudar a sus hermanos menores con sus estudios y deberes. Aprenden a obedecer y a respetar la autoridad pues  así como los padres respetan a los abuelos, los hijos respetan a los padres.

La interacción de los niños con los miembros de la familia de diferentes grados de madurez es bastante más beneficiosa y saludable para el desarrollo social que la interacción con niños de la misma edad en la escuela.

Muchas veces en las escuelas niños de hogares con padres separados, ven con tan poca frecuencia a sus padres, que no tienen oportunidad de aprender de los modelos del rol de los adultos. Los niños escolarizados tienden a seguir a sus compañeros. Los profesores se dedican a promover tanto la “libertad” individual que no proporcionan el liderazgo moral, social o personal que antes tenían.

Para la madre

El homeschooling católico proporciona beneficios también para las madres católicas. Éste da a la madre católica la oportunidad de satisfacer su responsabilidad en su vocación matrimonial para educar a sus hijos. A las madres jóvenes les proporciona un proceso de maduración mientras se dedican a sus hijos quienes la admiran y aceptan amorosamente su dirección. Provoca que una madre joven quiera aprender la Verdad y que la transmita a estas almas que tienen plena confianza en sus habilidades y conocimiento.

Cuando una mujer joven se casa, quizá sea inexperta en sacrificarse por los demás, pero conforme los hijos llegan y toma la responsabilidad de levantarse en medio de la noche para cuidar bebés que lloran o cuidar niños enfermos, mientras se entrega al servicio de sus hijos; el proceso de maduración de una madre joven es obvio. El homeschooling proporciona continuidad a este proceso de maduración, proceso que abarca el desarrollo académico, social, personal y espiritual.

Si las mujeres católicas pudieran expresar con palabras mundanas sus emociones, los feministas estarían sorprendidos del placer y la felicidad que estas madres tienen al enseñar a sus propios hijos. Las mamás homeschoolers saben la gratificación personal inexpresable que se tiene al trabajar, enseñar, aprender y rezar con sus propios hijos.

Más de una madre llora de felicidad al ver a su bebé sonreír por primera vez, con su primera palabra, su primera risa; momentos inexpresables suceden cuando amamanta a su bebé, cuando le enseña sus primeros pasos, cuando le enseña la señal de la cruz y esto continúa conforme le enseña el catecismo, a sumar, a restar, la geografía, la historia católica o sus ensayos escritos.

Cuando su bebé se convierte en adolescente, la madre se encuentra feliz al ver su habilidad para discutir ideas o al ver cómo trabaja para entender la fe o lo grato que le puede resultar el declamar una poesía, observa a su hijo leer una novela por primera vez y se deleita al tener una conversación con él acerca de personajes históricos.

Muchas madres homeschoolers me han dicho que cuando eran jóvenes desperdiciaron las oportunidades de educación pero que ahora disfrutan volviendo a aprender cómo analizar un enunciado, acerca de la tierra o al hablar de la Revolución Francesa.

Para el padre

En las familias homeschoolers también hay beneficios para el padre. Él puede ver, proporcionar y proteger a su familia en casa. Los hijos no están dispersos en diferentes escuelas durante el día o durante la hora de la comida mientras hacen distintas actividades o eventos deportivos en la escuela o fuera de casa con amigos o en reuniones sociales después de la cena.

Los padres trabajan duro en estos días para proveer lo necesario a su familia y muy a menudo tienen que privarse de la felicidad que proporciona el estar más tiempo con sus hijos. En la familia homeschooler el padre puede compartir y ser partícipe de las alegrías familiares. En cierto modo, me parece cruel que los papás se pierdan de esas alegrías debido a las actividades escolares. Mientras es probable que los padres que tienen a sus hijos en la escuela pasen tiempo con sus hijos, los padres homeschoolers tienen muchas más oportunidades de convivir con ellos, pues los horarios pueden adaptarse fácilmente.

Cuando los niños están en casa por las tardes o noches con su padre o si los hijos realizan actividades con su padre; él está estableciendo y viviendo la enseñanza de la Iglesia que las relaciones con la familia y los hijos son muy importantes. Parece ser que los hijos, de alguna forma, tienen incorporado un respeto natural por la autoridad del padre. Si el padre piensa que estar en casa con sus hijos es importante, este valor será transmitido. Uno podría apostar que esos niños serán padres que estén con sus hijos en casa.

Los padres de la familia homeschooler son más conscientes de sus responsabilidades como jefes de familia pues están rodeados de “sus responsabilidades” continuamente, así mismo son más conscientes de las consecuencias de sus decisiones y cómo afectan a cada uno de los miembros de su familia y a la familia como un todo. El padre les dará su lugar, pero también respetará e incluso contará con el apoyo de sus hijos hasta que se conviertan en jóvenes.

El padre católico se dará cuenta de lo que significa su paternidad al ver la dependencia de sus hijos homeschoolers quienes piden su guía y dirección, necesitando de su sabiduría y su fe. Es más propenso a crecer en su vida espiritual mientras dirigen a sus propios hijos en la fe. Muchas madres homeschoolers me llaman por teléfono para contarme que cuando sus esposos se involucraron en las clases de sus hijos y que cuando escucharon a sus hijos preguntando acerca de la fe católica ellos mismos comenzaron a estudiar y a conocer más acerca de la fe. Ellas atribuyen estas conversiones al homeschooling.

Hace como veinte años, un sacerdote que había ido a Roma, me dijo que el Papa Juan Pablo II estaba a favor del homeschooling pues creía que impulsaba a toda la familia a aprender más acerca de su fe; estaba convencido que los padres y madres reciben un beneficio con el homeschooling pues mientras enseñan a sus hijos la fe, ellos mismos aprenden. La primera vez que escuché que el Papa remarcó esto, no lo tomé muy en serio, pero conforme pasan los años, más y más padres al llamarme me cuentan que han aprendido más acerca de la fe y que además su fe ha aumentado al enseñárselas a sus hijos.

Para la familia.

Además de los beneficios que tiene el homeschool para cada uno de los miembros de la familia, también existen beneficios para la familia como un todo. El homeschool fortalece las relaciones familiares al ayudarse mutuamente en el proceso de aprendizaje. Así como los miembros de la familia aprenden juntos y van entendiendo las fortalezas y debilidades de los demás, crecen en las virtudes cristianas, las cuales les ayudan a vivir pacíficamente todos juntos; aprenden a resolver problemas juntos y a permanecer firmes contra las influencias y presiones externas.

Alguien me aconsejó alguna vez que no idealizara tanto el homeschooling, por consiguiente, diré que no toda familia homeschooler es perfectamente feliz; como todas las familias tenemos nuestras peleas. Igualmente pienso que es posible que las familias que tienen a sus hijos en la escuela sean felices, sanas y unidas. Sin embargo, de todas las llamadas telefónicas que he recibido a lo largo de los últimos veinte años, mi conclusión es que las familias que enseñan a sus hijos en casa son mucho más felices, a pesar de las dificultades, que las que llevan a sus hijos a la escuela, aunque sean “buenas” escuelas.

Para la comunidad

Los niños homeschoolers benefician a la comunidad, pues sus valores no son moldeados por sus compañeros, sino por sus padres quienes transmiten las enseñanzas de la Iglesia acerca de los problemas sociales actuales. Estos niños crecen siendo activistas de asuntos sociales, por ejemplo, en cuestiones tales como el aborto; pues son más propensos a participar en las cuestiones pro-vida y defender sus valores ante las clínicas abortistas. Estas prácticas de la acción social católica, se traducirán en última instancia en una generación de líderes católicos educados y dedicados, dispuestos y deseosos de hacer algo para que el cambio de nuestra sociedad se haga una realidad; ya en estos momentos, jóvenes graduados del homeschooling son líderes en sus comunidades.

Estas observaciones que comento están basadas en la experiencia adquirida al asistir a conferencias pro-familia y pro-vida (como Human Life International[29]); estudiantes y profesionistas homeschoolers muy a menudo están presentes en las mismas; en cambio, los niños que van a la escuela, no solo no están presentes, sino que sus padres me remarcan que sus hijos no están de acuerdo con ellos y que han sido influenciados por las escuelas para rechazar los valores pro-vida. Tristemente, muchos me comentan que sus hijos ya casados no quieren tener hijos o que viven una vida pecaminosa.

Para la Iglesia

La Iglesia católica cosechará los frutos de las familias que hacen homeschooling porque aumentarán en número. Al educar a los hijos en casa muchas familias comprenden mejor la felicidad de tener niños. Las familias católicas homeschoolers están respondiendo a la voluntad de Dios de abrirse y ser caritativos con respecto a tener hijos. Y sus hijos y los hijos de sus hijos serán más propensos a hacer lo mismo si siguen haciendo homeschooling.

El Papa constantemente nos está exhortando a la evangelización. La evangelización más efectiva es la que realizan los padres a los hijos. Cuando yo era pequeña, el mayor logro era convertir al menos a una persona a la fe católica; cada padre tiene la oportunidad de convertir a sus hijos a la fe, al igual que al convertir a amigos o vecinos; sin embargo, el dar un buen ejemplo es el mejor medio para la conversión de nuestros hijos. Como padres homeschoolers, tenemos más oportunidades de dar un buen ejemplo viviendo como auténticos católicos mientras nuestros hijos están compartiendo todo el día con nosotros.

La familia católica homeschooler trae un beneficio a su comunidad parroquial, especialmente a otras familias homeschoolers o familias que estén luchando por mantener los valores católicos tradicionales. Ésta da testimonio de las verdades católicas; la principal es que con la gracia de Dios, se puede llevar una auténtica vida familiar católica.

Un obispo del Medio Oeste de Estados Unidos, al ver las vocaciones provenientes de los homeschoolers, les hizo una invitación especial para visitar su diócesis y asistir a su seminario; se dio cuenta que estas familias apoyan las vocaciones y hemos escuchado esto de los directores vocacionales de varios seminarios en crecimiento; dicen que los seminaristas que provienen de una familia homeschooler conocen su catecismo y respetan su vocación por el sacerdocio.

En Seton Home Study School, seguido nos enteramos de éstos jóvenes que optan por la vida religiosa; de hecho a Justin Ferguson, un ex alumno de Seton y seminarista en Roma, le fue otorgado el gran honor de dar una de las lecturas en la Misa de instalación del Papa Benedicto XVI.

Para la nación

Las deficiencias en la educación ya han sido constantemente expuestas, aunque muchas personas han alentado a tener más opciones educativas como medio para salir del problema, la burocracia educativa de los Estados Unidos, no dará una opción viable para los padres. La única opción que ofrecen es la de dejar a los padres escoger entre todas las escuelas públicas, las cuales son, en el 99% de los casos, iguales. Incluso las charter schools (escuelas independientes con presupuesto público), las cuales siguen siendo públicas, pero con algunas partes burocráticas eliminadas, han sido implacablemente atacadas por los sindicatos de maestros.

Es irónico cómo constantemente escuchamos acerca de los beneficios de la diversidad, pero la educación burocrática impone despiadadamente el conformismo. Diane Ravitch, historiadora y profesora de la investigación educativa en la universidad de Nueva York, recientemente publicó un libro llamado “La Policía del idioma”[30] (The Language Police), en el cual, cita ejemplo tras ejemplo, palabras que han sido borradas por los editores de los libros de texto porque los burócratas educativos han decidido que ciertas palabras e ideas son políticamente incorrectas. De acuerdo con un artículo de la editora “documenta la existencia de un elaborado y bien establecido protocolo de la censura benéfica… Las mujeres no pueden ser representadas como personas que proveen cuidados sanitarios o haciendo quehaceres domésticos. Los hombre no pueden ser abogados o doctores o plomeros”

Phyllis Schlafly[31], una líder católica que continuamente habla en conferencias católicas y educativas, fundó hace algunos años el movimiento social Eagle Forum[32]  para impulsar a las mujeres a estar informadas y políticamente activas, ha estado escribiendo y publicando por muchos años el boletín Education Reporter[33]. Este boletín informa a los padres de familia los eventos terribles y ridículos que suceden en las escuelas. Alienta a los padres a contraatacar. En enero del año 2004, el tema de su boletín, trató de casos como: un grupo de octavo en Nueva York que no tuvo profesor de matemáticas durante todo el año, así que los niños veían películas a la hora de esta clase; un profesor en Washington D.C. que insistía a los niños para que repitieran una y otra vez palabras blasfemas para desensibilizarlos a los libros que les exigía leer; una escuela de Los Ángeles daba créditos extra a los alumnos que estudiaban el Islam y ayunaron durante tres días durante el Ramadán. Otros artículos son impublicables.

Para todos los que amamos nuestro país y queremos restaurar el reinado de Cristo, vemos a nuestra familia homeschooler como un medio para ayudar a nuestra nación a crecer en el amor a Cristo y consecuentemente regresar a los valores y civilización cristianos. Nuestras familias están entrenando líderes dedicados a los valores morales cristianos, familias que ayudarán a la nación a regresar al sentido común cristiano. Ahora y en un futuro, nuestras familias ayudarán a nuestra nación a entenderse a sí misma, a comprender su propósito, a buscar héroes cristianos y a retomar la dirección bajo los preceptos cristianos. Las virtudes específicas que las familias católicas homeschoolers están desarrollando y que benefician a la nación son: lealtad, patriotismo, honestidad, claridad de pensamiento, obediencia a la autoridad, respeto por la ley, respeto a la vida, respeto a los mayores, responsabilidad, dedicación al trabajo y el valor del trabajo, autodisciplina, justicia, obras de caridad y misericordia. Estas son virtudes sin las cuales, ninguna nación puede sobrevivir mucho tiempo. Lo más importante es que las familias que educan en casa están transmitiendo la verdad de la fe católica que será crucial para cualquier restauración cristiana de nuestro querido país.

Con tantos beneficios para los hijos y los padres, las familias, la Iglesia y la nación que se desencadenan del homeschooling, espero que los padres se den cuenta pronto que la razón por la que deberían enseñar a sus hijos en casa, no es por los problemas de la sociedad y sus escuelas, sino porque es la mejor forma de tener una vida familiar auténticamente cristiana.


[1] Traducción al español de Luisa Adrianita Sotelo Chapman. adrianita_s18@hotmail.com  Edición de Xhonané Olivas xolivas@familiacatolica.org  Todas las notas a pie de página han sido agregadas en la edición para esta traducción.

[2] En el tercer Concilio de Baltimore en Estados Unidos en 1884, se decretó que se debía establecer una escuela en cada parroquia, dada la necesidad de enseñar los principios de moralidad y fe en la formación académica. Estas dependen directamente de la diócesis y el obispo es la autoridad suprema. Ver más en http://oce.catholic.com/index.php?title=Schools  Las escuelas católicas parroquiales están construidas junto a una parroquia y dependen directamente de ella. Al principio eran administradas por religiosas, pero hoy en día, la mayoría son administradas por seglares.

[11] http://www.oecd.org/pisa/keyfindings/pisa-2012-results.htm Resultados 2012 de matemáticas, ciencias y lectura entre niños de 15 años de diferentes países.

http://www.oecd.org/pisa/keyfindings/PISA-2012-results-US.pdf Resultados de Estados Unidos comparado con otros 34 países: calificó #26 en matemáticas, #17 en Lectura y #21 en Ciencias. Todos estos resultados están por debajo del promedio.

2 Respuestas a “Traducción del Cap.1 del Libro “Catholic Homeschooling”: ¿Por qué hacer Homeschooling Católico?

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