Entrevista a una familia que educa en casa a siete de sus diez hijos

Foto de Homeschooling Católico en España.

El domingo 30 de mayo de 2010, el blog de “Homeschooling Católico en España” publicó un excelente artículo sobre la entrevista a una familia que educa en casa a siete de sus diez hijos. Con su autorización, te la comparto:

• ¿Por qué homeschooling?
Es una prioritización de un principio básico, que los padres tienen el derecho primario, y el deber, de educar a sus hijos según sus conciencias. Y también que esta educación puede realizarse en un colegio “o de otra manera”, como por ej. se reconoce en Inglaterra (“parents are responsible for the education of their children, “either by regular attendance at school or otherwise” Education Act).- o la Carta de los derechos de la Familia arriba citada. La educación es un imperativo, los colegios no. Es una respuesta, ni exclusiva ni excluyente, a la “emergencia educativa” tan enfatizaba por el Papa Benedicto XVI en estos días.

Porque no creemos que el problema esté solamente en una asignatura –llámese EpC-, sino que permea todo el curriculum, los libros de texto, la mentalidad de un profesorado que en la mayoría de los casos no podemos elegir. El preámbulo de la LOE se habla de los contenidos transversales, es decir, de educar en valores a través de todas las asignaturas, ¿pero qué valores son esos? ¿los nuestros? No existe una educación neutral que se podría dar en un colegio público y luego la moral y los valores en familia.

Porque hay que ser realista, no hay tiempo ni muchas veces se pueden deshacer los entuertos de una mala educación recibida fuera de casa, no se puede tan fácilmente contrarrestar o explicar lo que en clase se ha dado equivocadamente, ni reparar el daño hecho ya, y porque no se puede ir en contra del colegio o de los profesores o de los contenidos sin crear conflictos en el niño mismo –los padres y la escuela tienen que trabajar en estrecha colaboración para educar al niño, si eso no es posible, comprometemos la educación de nuestros hijos-.

• ¿Cuál es la situación de esta educación en España?
De entre las familias que hacemos homeschooling somos mayoría las que no hemos tenido problema alguno.

Ahora podemos matricular a los hijos en alguno de los centros extranjeros –siguiendo los estudios en castellano- y convalidar la titulación al finalizar los estudios.

• ¿Les gustaría que cambiara la ley?
Si se cambia en dirección al reconocimiento de la libertad de los padres para elegir sí, como por ej. en Inglaterra o los EEUU, entre otros, pero hay un peligro de que se vaya en la otra dirección, la del control gubernamental y asfixiar esta libertad educativa con controles y restricciones.

También para abrir la posibilidad de establecer centros educativos al servicio de las familias homeschoolers como se hace en Francia, EEUU u otros países desarrollados, pero teniendo en cuenta que no se trata de una mera “educación a distancia” (los padres en el sistema de homeschooling eligen el curriculum y los libros, no se trata de que podamos matricularlos en el CIDEAD por ejemplo, siguiendo el programa oficial impuesto por el Gobierno).

• ¿Hay muchas familias en España en este régimen educativo?
El interés es sin lugar a dudas creciente, y con más conocimiento de esta opción, seguramente más familias optarán por ella, como ha ocurrido en otros países de nuestro entorno. Los problemas que enfrentamos en la educación de niños y jóvenes son comunes en los países occidentales descristianizados y esta alternativa como está demostrado es una alternativa muy válida a tomarse en serio para ahora mismo y para el futuro.

• Quien piensa en homeschooling, piensa en niños que no se relacionan con otros niños, que no tienen compañeros de clase, que no tienen horarios…¿es una imagen falsa? ¿Tienen los niños en homeschooling carencias por no ir al colegio?
Sí, es una imagen falsa. Se relacionan y lo hacen normalmente con otros niños y con personas de todas las edades, pues están insertos en la vida real de la comunidad, vecinal y parroquial, en el pueblo o barrio donde vivimos.

Son niños –se han hecho estudios-, que no presentan los problemas de comportamiento que presentan muchos niños escolarizados. No están sujetos a la tiranía del grupo o la presión de los compañeros para iniciarse prematuramente en comportamientos antisociales e inmorales.

Con respecto a los horarios, decir que el orden, la disciplina, unida a la creatividad y flexibilidad que proporciona el homeschooling, son indispensables también y se logran a un nivel muy alto –es condición para poder aprender y rendir-.

Por otro lado, España es un país privilegiado para el homeschooling, por la vida que hay en el barrio, y lo sociable que es la gente. Además, no olvidemos que el primer ámbito socializador es la familia, y ésta sale reforzada. Luego están tranquilos y seguros para su relación con otros niños, no hay problemas de bullying o soledades y malos comportamientos que traen tantas veces del colegio.

En los EEUU está por ej. muy desarrollado la cooperación entre familias que hacen homeschooling, que se reúnen regularmente para intercambiar clases y compartir actividades. Los cristianos evangélicos en nuestro país nos llevan la delantera y ya han hecho el primer encuentro de educadores cristianos en casa esta primavera, además de organizar encuentros con regularidad.

Es cierto que demanda sacrificio, y que tiene sus carencias que intentamos suplir. Cuando los niños son mayorcitos por ejemplo, igual necesitamos la colaboración de tutores, voluntarios, familiares o amigos que nos echen una mano. En las parroquias o grupos cristianos, así como intercambiando entre familias, se puede apoyar debidamente al estudiante, y siempre, confiando en que Dios proveerá.

• ¿Se han planteado alguna vez dejar el homeschooling y llevar a sus hijos al colegio?
Sí, haremos lo que sea mejor para ellos dependiendo de nuestras circunstancias. De hecho, la opción de escolarizar a los hijos y la del homeschooling pueden coexistir en una misma familia. No hay problema en reingresar a los niños en el colegio si las circunstancias así lo demandan. Pero es cierto que hay algo que enamora de esta opción. Y que una mayoría de familias la adopta para todos los hijos y para toda la escolarización.

Sí estamos abiertos a la posibilidad siempre, pero con los avances que están haciendo en homeschooling ahora en muchas cosas vamos muy adelante. Están integrados y encontramos que nuestros hijos son más sociables que otros, saben relacionarse con adultos bien, son más libres, menos introspectivos, menos presionados socialmente, menos conscientes de sí mismos, algunos de ellos sobresalen en música y tienen el tiempo necesario para dedicar al instrumento, leen mucho, y esta forma de educar permite una flexibilidad y más tiempo, tiempo en familia y tiempo para áreas que la presión de los deberes y horarios demasiado largos en las escuelas –más el tiempo perdido en transporte- impedirían.

Dependería de a qué colegio de todos modos. No a cualquiera. Es cierto que con la proclividad a utilizar materiales audiovisuales y libros no adecuados, de baja calidad y pobres valores, incluso en colegios católicos, estamos formando a nuestros hijos con criterios más finos en casa. La infancia y juventud pasa muy rápido y hay poco tiempo para formarlos bien y darles lo mejor. Los chicos se hacen robustos contra las vulgaridades, la indecencia, pues lo ven pero no penetra en ellos, no están presionados ni solos ante ello como si estuvieran horas en un colegio rodeados de ambientes adversos. La corrupción de la junventud es una realidad. Es negar la realidad y vivir fuera del mundo pensar que la corrupción sistemática y deliberada de los jóvenes no es un hecho en nuestros días. No podemos esconder la cabeza como el avestruz. “Siempre ha pasado esto con los jóvenes”, decir esto es no leer los signos de los tiempos. Hay un ataque contra la inocencia sistemático, y todo eso afecta la motivación y rendimiento también del niño, cuando no lo primero, su vida espiritual. No es casualidad que haya tanto fracaso escolar ahora.

• ¿Cómo es el día a día de una familia de homeschooling?
Es importante el orden , el levantarse temprano, empezar con la oración antes del estudio –rezamos todos juntos Laudes-.

Estudiamos hasta mediodía con un pequeño descanso. Comemos juntos con el padre y ese tiempo se aprovecha para salir, hacer recados, dedicarlo a los animales, a la música, o a lo que quiera cada uno, por la tarde se reanudan las clases, dos tardes a la semana tenemos la bendición de contar con una voluntaria de la parroquia que viene a dar matemáticas, otras veces es nuestro vecino mayor el que se acerca a enseñarles cosas prácticas como jardinería. Algunos de los hijos van al Conservatorio. Nos reunimos una vez a la semana en el centro parroquial con otra familia numerosa que también educa en casa.

Los nuestros van con uniforme, uno muy sencillo y económico. En nuestro vecindariotodo el mundo sabe que están estudiando de otra manera, “a distancia”, que así se entiende mejor, y como son muy alegres y educados, nadie se preocupa por ello.

Quería aquí señalar algo importante: los padres no necesitan titulaciones o carreras, sino dedicación, sacrificio, y estar llamados a esto como una vocación o llamada. Estudiamos con los hijos, aprendemos con ellos.

• ¿Qué lugar ocupa Dios en su vida, en su familia y en la educación?
La Eucaristía es el pilar de nuestro día. Luego la Liturgia de las Horas, que nos gusta rezar en familia.

El ideal que Santo Tomás Moro veía para su hogar –él también educó a sus hijos en casa, y su hija Margaret a su vez lo hizo-, nos puede servir de inspiración, así como la historia de muchos otros santos, la Beata Alicia de Montfort a sus seis hijos, San Juan Crisóstomo o Santa Maravillas de Jesús fueron educados en casa.

Con toda humildad, pero no se hace nada si Dios no es el centro de nuestras vidas. Nos da la luz para ver el bien que podemos hacer. Homeschooling y educación católica van bien pues nos permite ver la urgencia del momento y qué breve y crítica es la juventud. También Dios da la fuerza y la gracia para seguir, y da un sentido al esfuerzo y a los sacrificios que implica. Y creemos en la eficacia de los sacrificios con Cristo.

Cualquier cosa que quieran añadir…
Volvemos a mirar a los EEUU donde el movimiento homeschooler es fuerte, creciente desde hace más de treinta años, y bien consolidado ya entre los católicos: produce frutos en todos los ámbitos, académicos, de vocaciones a la vida religiosa, formación de matrimonios y familias cristianas, crecimiento en la Fe de esas mismas familias, y mucho compromiso social, al contrario de lo que los prejuicios hacen pensar –en el movimiento pro-vida estas familias son muy activas por ej.-. Creemos que en España esto también puede traer bien y mucho fruto.
Aprovechamos para recomendar de entre la abundante bibliografía en inglés sobre el homeschooling estos que son ya clásicos del homeschooling católico –a ver si alguien se anima a traducir alguno-:

Catholic Education: Homeward Bound , por Kimberly Hahn y Mary Hasson, la primera es la esposa del conocido escritor y converso al catolicismo Scott Hahn, en Ignatius Press.

Catholic Home Schooling, Mary Kay Clark (fundadora de Seton Homeschool Academy, una de las veteranas en homeschooling católico). En TAN Books.

Designing your Own Classical Curriculum , por Laura Berquist, publicado por Ignatius Press

¡Todo por amor a Cristo y a su Iglesia!

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