Ventajas/Beneficios
En forma general:
– Los padres conocen las necesidades de los hijos mejor que los maestros.
– – Se sigue el ritmo y el interés del niño.
– – Se tiene la oportunidad de inculcar valores y principios de los padres.
– Los niños no están etiquetados por alguna deficiencia o problema para aprender.
– No toma el mismo tiempo que una escuela tradicional.
– – El plan de estudios se adapta a los intereses, necesidades y habilidades del niño.
– – Se tiene la libertad de experimentar, quedándose con lo que funciona y descartando lo que no.
– Motiva al autoaprendizaje y al autoestudio.
– Libera a los niños de compararse a otros
– – El conocimiento no se mide por calificaciones
– – Se guía por el interés de cada hijo, no la de un grupo.
– – Permite desarrollar la creatividad, la autonomía y la eficiencia en el aprendizaje.
– – Hay más tiempo para otras actividades al ser más productivo.
– – Los niños tienden a conservar su inocencia a un paso natural.
Para nosotros:
– Podemos ir más seguido a Misa entre semana y no sólo los domingos.
– Tenemos tiempo de oración en familia la mayoría de los días. Aquí puedes ver lo que hacemos en nuestro tiempo de oración.
– Tenemos la oportunidad de educar a nuestros hijos en forma bilingüe (en donde vivimos no existe esta opción, sólo hay dos escuelas, la publica y la privada, y ninguna es bilingüe).
– La flexibilidad de viajar con mi esposo a sus conferencias y visitar museos y lugares históricos. Cada año varía, pero en promedio, hemos tenido 18 excursiones al año, comparado con una que tienen en las escuelas públicas. También nos permite viajar a México por varias semanas, visitando a nuestra familia, cosa que sería imposible si estuvieran en la escuela tradicional.
– La flexibilidad de celebrar todas las fiestas litúrgicas que queramos.
– Tener nuestro propio calendario.
– La amistad de otras familias con los mismos valores y el mismo deseo de educar a nuestros hijos para alcanzar el cielo.
– La amistad de otras familias con los mismos valores y el mismo deseo de educar a nuestros hijos para alcanzar el cielo.
– Usar diferentes métodos de enseñanza de acuerdo a las necesidades de cada uno de mis hijos. Algunos son muy brillantes en ciertas materias y otros tienen problemas para aprenderlas, así que, yo puedo buscar la mejor manera de ayudarlos sin que se sientan mal por eso.
Según hijos de familias homeschoolers (incluyendo los míos):
– – Tenemos vida sacramental en familia.
– – Avanzamos a nuestro ritmo.
– – No hay presión de terminar a cierta hora.
– – No hay maltrato por parte de los maestros.
– – Es más vivencial.
– – Hay más excursiones.
– – No nos molestan otros niños (“bullying”).
– – Tenemos más tiempo con la familia.
– – Estudiamos por gusto.
– – Es más personalizado.
– – Organizamos nuestro propio horario.
– – No estamos expuestos a una ideología impuesta.
– – No tenemos que levantarnos temprano.
– – No hay presión para aprender.
– – Es una educación integral.
– – No estudiamos por una calificación sino por “aprender”.
– – Es flexible para usar material.
– – Hay más aprovechamiento del tiempo (escuelas públicas: huelgas, enfermedades, clima, etc…)
– – Se aprende jugando.
– – Pensamos más en Dios, es un estilo de vida.
– – Aprendemos a ser mamás y papás.
Retos
En General:
– – Decidir qué método seguir entre tantas opciones.
– Inexperiencia.
– Tener paciencia con uno mismo como educador y con los hijos.
– Saber organizarse.
– – Buscar apoyo (familia extendida, otras familias homeschoolers, tutores, etc)
– La duda de si estaremos haciendo bien las cosas.
– La falta de material católico en español.
– La validación de los estudios de los hijos si no es aprobada por el gobierno.
Según hijos de familias homeschoolers (incluyendo los míos):
– – La crítica de otras personas
– – Estar lejos de los amigos
– – Estar fuera de moda
– – Tener que tolerar a los hermanos
– – Requiere autodisciplina y autoaprendizaje
– – Flojera
– – Distracciones









